Algunos Cuantos Cuentos Breves Violentos

2006

Segunda parte de la trilogía de historias de Barrio Obrero. En esta ocasión, a través de tres capítulos, 22 personajes plantean sus historias alrededor de las mujeres tesas, las historias violentas y los personajes insólitos que inundan las calles y esquinas de un barrio popular.

 

Este texto, abre con una historia que en medio de una especie de humor negro, plantea el drama del secuestro desde la perspectiva del universo que se queda ciego y debe seguir girando.

 

Tapa Rustica

120 paginas

Dimensiones. 21 X14

Precio:  $15.000.oo


ALGUNOS RELATOS

FRAGMENTOS

EDUARDO, VOLVIÓ DEL SECUESTRO Y NADIE SABE PARA QUÉ

El día que liberaron a Eduardo, la vida en el barrio fue otra cosa. Todos  despertamos del letargo al que nos había sometido el destino y volvimos a revivir el horror de su secuestro violento y repentino, la angustia y la zozobra  de su ausencia en el primer año y el asco y la repugnancia que todos sentimos por todos, al reconocer la indiferencia y el olvido al que lo sometimos en los últimos dos. Como una especie de ritual de expiación de culpas, volvimos a sacar las cosas y los recuerdos que de él tuvimos y tratamos de disimular de una u otra forma que nos había dejado de importar; que su secuestro ya no era la gran cosa que fue mientras la prensa le di todo el bombo posible y su nombre salió en televisión, en radio y los periódicos de aquí y de todo el país; que finalmente nos habíamos dado cuenta que la vida en el barrio era   la misma estando o no estando él....


LINA Y LUNA, LAS DOS SIAMESAS QUE AHORA NO SON NADA

Cuando dijeron que la señora Bertha iba a tener mellizos, nadie en la casa supo que actitud tomar. Algunos se asustaron por que sabían que el cuidado que había que tener con un bebé era un proceso bastante jodido y si ahora eran dos, era posible que la cosa nos quedara grande. Todo estaba listo para uno pero la llegada del otro lo trastornó todo. La casa quedó pequeña, la ropa insuficiente y el cariño, al igual que el tiempo y la plata, habría que dividirlo o multiplicarlo. De todas maneras tratamos de verlo todo como una bendición. La vida se transformó mucho más cuando nacieron y nos dimos cuenta que por esa extraña forma de actuar que tiene la naturaleza, las mellizas Lina y Luna no sólo decidieron venir al mundo el mismo día sino que se vinieron juntas, juntas y casi que para siempre: nacieron siamesas unidas por los hombros y por parte de la cara...


PACHITO, EL ÚLTIMO DE LOS SICARIOS BUENOS

Francisco ha salido al patio a lavarse la cara en el único lavamanos bueno que hay en ese

inquilinato. En el fondo se alcanzan a escuchar las músicas desafinadas de los

bares de los alrededores. Tiene la cara llena de lagañas y de pesares. No quiere bañarse completo porque ha notado que se está bañando muy seguido y no vale la pena. De todas maneras se mira al espejo y se acuerda de la noche anterior y entonces se da cuenta de que esta vez sí tiene que bañarse. Tal vez el agua, finalmente, se lleve consigo toda la miseria en la que su alma ha quedado envuelta desde poco antes del amanecer.

En ese mismo cuarto estaba el día anterior, también en calzoncillos y con una camiseta esqueleto rota, cuando el celular sonó con la melodía de navidad que puso desde comienzos de diciembre. Era la voz macabra de Don Roberto, el tipo que nunca había visto pero que lo trata como si fuera el hijo que siempre tuvo y que nunca quiso y que desde siempre lo bautizó Pachito. Con la misma frialdad de siempre le dijo el sitio, la hora, el nombre del personaje y cómo estaba vestida y todo...